LnRiLWZpZWxkcy1hbmQtdGV4dFtkYXRhLXRvb2xzZXQtYmxvY2tzLWZpZWxkcy1hbmQtdGV4dD0iMzU1MDRkNGI5MGU0YTQ1ODQ4MmI0MGNlMzNmMTlmNTkiXSB7IGZvbnQtc2l6ZTogMTJweDtwYWRkaW5nOiAxMnB4O2JvcmRlcjogMnB4IHNvbGlkIHJnYmEoIDAsIDExMywgMTkyLCAxICk7Ym9yZGVyLXJhZGl1czogNXB4OyB9IC50Yi1maWVsZHMtYW5kLXRleHRbZGF0YS10b29sc2V0LWJsb2Nrcy1maWVsZHMtYW5kLXRleHQ9IjM1NTA0ZDRiOTBlNGE0NTg0ODJiNDBjZTMzZjE5ZjU5Il0gcCB7IGZvbnQtc2l6ZTogMTJweDsgfSAudGItZmllbGRzLWFuZC10ZXh0W2RhdGEtdG9vbHNldC1ibG9ja3MtZmllbGRzLWFuZC10ZXh0PSJmMGQ5ZmRkOGQzNGE0MWE3M2ZiMjhjNGE4NzMzYjc3NSJdIHsgYmFja2dyb3VuZC1jb2xvcjogcmdiYSggMCwgMTEzLCAxOTIsIDEgKTttYXJnaW4tYm90dG9tOiAxMnB4O3BhZGRpbmc6IDEwcHggNnB4IDFweCA2cHg7Ym9yZGVyLXJhZGl1czogMDsgfSAudGItZmllbGRzLWFuZC10ZXh0W2RhdGEtdG9vbHNldC1ibG9ja3MtZmllbGRzLWFuZC10ZXh0PSJjZTFjYmE1NzQ5M2QxNmRiMjFhZDAyMjMxZGIxMGQyOSJdIHsgZm9udC1zdHlsZTogaXRhbGljOyB9IC50Yi1maWVsZHMtYW5kLXRleHRbZGF0YS10b29sc2V0LWJsb2Nrcy1maWVsZHMtYW5kLXRleHQ9ImNlMWNiYTU3NDkzZDE2ZGIyMWFkMDIyMzFkYjEwZDI5Il0gcCB7IGZvbnQtc3R5bGU6IGl0YWxpYzsgfSA=
César Carballo Cardona1, Guillermo Burillo-Putze2, Paloma Gallego Rodríguez1
Objetivo.
La espera prolongada para el ingreso hospitalario desde los servicios de urgencias (boarding) se asocia con un aumento de la mortalidad intrahospitalaria, especialmente en pacientes de edad avanzada. Sin embargo, su impacto clínico poblacional se desconoce, lo que dificulta su incorporación en la toma de decisiones organizativas. Se desarrolla una calculadora de impacto clínico destinada a estimar el número de muertes intrahospitalarias potencialmente evitables asociadas a la reducción de estancias en urgencias superiores a 24 horas en pacientes de 75 años o más.
Métodos.
Se desarrolló un modelo conceptual basado en datos estructurales y asistenciales del hospital y en estimaciones de riesgo procedentes de la literatura científica. La exposición se definió como la espera para ingreso hospitalario superior a 24 horas. El impacto se estimó mediante el cálculo de la fracción atribuible en expuestos, aplicando distintos escenarios de reducción de la exposición y realizando análisis de sensibilidad.
Resultados.
La calculadora permite transformar riesgos relativos procedentes de estudios observacionales y metanálisis en estimaciones absolutas de muertes potencialmente evitables, expresadas en periodos mensuales o anuales. Esta estimación se situó en torno a 124 casos anuales en el escenario base (RR 1,3) y a 239 casos en escenarios de mayor vulnerabilidad (RR 1,8). Estas cifras, aunque basadas en datos reales agregados, deben interpretarse como estimaciones poblacionales derivadas de un modelo y no constituyen una validación clínica causal. El modelo permite estimar el impacto de reducir las estancias superiores a 24 horas en urgencias sobre la mortalidad intrahospitalaria.
Conclusiones.
La reducción de la espera prolongada de ingreso hospitalario desde los servicios de urgencias podría evitar un número significativo de muertes intrahospitalarias en pacientes de edad avanzada. La herramienta desarrollada facilita considerar el límite de 24 horas como un estándar de seguridad del paciente y apoya la adopción de estrategias organizativas orientadas a minimizar el boarding.