Resumen
Farmacología de los coloides sintéticos
Chamorro C, Romera MA, Márquez Cabeza JJ
Filiación de los autores
SERVICIO DE MEDICINA INTENSIVA. CLÍNICA PUERTA DE HIERRO. MADRID.
DOI
Cita
Chamorro C, Romera MA, Márquez Cabeza JJ. Farmacología de los coloides sintéticos. Emergencias. 2004;16:28-35
Resumen
La reposición del volumen intravascular constituye uno de los
pilares básicos en la resucitación de los pacientes en shock. El
tipo de fluido a emplear, cristaloides o coloides, es objeto de
controversia. Los coloides contienen partículas con un peso molecular
elevado y, como consecuencia, ejercen una presión oncótica
en el espacio intravascular. Este efecto va a depender de la concentración
del fármaco administrado y del peso molecular. Por otro
lado, también pueden ocasionar efectos adversos hematológicos,
renales y reacciones alérgicas. En esta revisión, se describen algunos
de los aspectos más relevantes de los tres tipos de coloides
sintéticos empleados actualmente: almidones, gelatinas y dextranos.
Los almidones proceden de la amilopectina del almidón. Hay
disponibles almidones de alto (450.000 daltons), medio (200.000 –
250.000) y bajo (75.000 – 150.000) peso molecular. La modificación
de los radicales hidróxilo por hidroxietilo, en los carbonos C2,C3,C6
de las moléculas de glucosa, condiciona las diferentes características
farmacocinéticas y farmacodinámicas de los almidones. Las gelatinas
proceden de la degradación del colágeno animal. Su peso
molecular oscila entre 15.000 y 90.000 daltons. Son los coloides
asociados con mayor incidencia de reacciones alérgicas; además,
su obtención a partir de huesos bovinos plantea dudas sobre la
transmisión de la encefalopatía espongiforme. Los dextranos son
polisacáridos obtenidos de la sucrosa. Existen dos tipos, uno de
40.000 daltons y otro de 70.000. Son los coloides sintéticos en los
que se han descrito más efectos secundarios. Los coloides, como
otros fármacos, tienen unas indicaciones, unas dosis recomendadas,
unos efectos adversos y unas contraindicaciones. Se deben
aprovechar las diferencias, entre los distintos coloides, para seleccionar
el más adecuado a cada situación clínica. Un uso adecuado
de los coloides puede tener trascendencia en la evolución clínica
de los pacientes. En la actualidad, el nuevo almidón HEA 130/0,49
se acerca al perfil ideal que debemos buscar: efecto expansor adecuado,
pocos efectos adversos y poca acumulación en el organismo.
