Resumen
Anticoncepción de emergencia en un servicio de urgencias de primer nivel: experiencia de 3 años
Clemente Rodríguez C, Puente Palacios I, Puiggalí Ballart M, Laso De La Vega I Artal S, Skaf Peters E, Aranda Cárdenas D
Filiación de los autores
Servicio de Urgencias. Hospital de l’Esperança. IMAS. Barcelona, España.
DOI
Cita
Clemente Rodríguez C, Puente Palacios I, Puiggalí Ballart M, Laso De La Vega I Artal S, Skaf Peters E, Aranda Cárdenas D. Anticoncepción de emergencia en un servicio de urgencias de primer nivel: experiencia de 3 años. Emergencias. 2010;22:40-3
Resumen
Objetivo: Describir nuestra experiencia de tres años en la dispensación en urgencias de
la anticoncepción de emergencia (ACE).
Método: Estudio descriptivo desde octubre de 2004 a septiembre de 2007 de las pacientes
que solicitaron ACE en nuestro servicio de urgencias. Se recogió la edad, número
de veces que se había solicitado, tiempo transcurrido desde la última vez, método
anticonceptivo utilizado y causa del fracaso, así como el tiempo de demora.
Resultados: Se atendieron 1.006 mujeres. La media de edad fue de 24,3 (6,8) años; un
13,4% eran menores y el 16,8% tenía más de 30 años. El 48,3% de las pacientes había
requerido una ACE previa (el 74% en una ocasión, el 17,8 % en dos y el resto en tres o
más veces). Las mujeres con mayor número de reincidencias eran más jóvenes [21 (6,5)
vs 24,7 (7,3) años; P = 0,028]. Las reincidencias en los primeros 6 meses [143 casos
(35,4%)] eran también más jóvenes [22,9 (6,5) vs 24,8 (5,9) años; P = 0,003]. La causa
más frecuente de fracaso fue la rotura del preservativo en el 78% de casos. La demora
en la solicitud de ACE fue de 12 (19) horas y sólo en dos casos se superó el límite de
72 horas. Tanto las menores de 18 años como las de más de 30 años acudían más tarde
que el resto [16 (18) y 15 (17) horas vs 12 (19); P = 0,009].
Conclusiones: Las mujeres que solicitan ACE en los servicios de urgencias suelen ser jóvenes
y reincidentes, por lo que se debería mejorar la información acerca de que este
método no es una medida más de anticoncepción, sino un método de utilización excepcional.
