Resumen
Agresiones realizadas con espráis de defensa personal atendidas en el área de descontaminación química de urgencias. A propósito de 15
Amigó M, Fernández F, Velasco V, Nogué S
Filiación de los autores
Área de Urgencias, Hospital Clínic, Barcelona, España. Grupo de investigación: Urgencias: Procesos y Patologías. IDIBAPS, Barcelona, España. Facultad de Química, Universidad de Barcelona, España. Sección de Toxicología Clínica. Hospital Clínic, Barcelona, España.
DOI
Cita
Amigó M, Fernández F, Velasco V, Nogué S. Agresiones realizadas con espráis de defensa personal atendidas en el área de descontaminación química de urgencias. A propósito de 15. Emergencias. 2016;28:349-52
Resumen
Evalúan las características epidemiológicas, clínicas, terapéuticas y evolutivas, de las asistencias realizadas en el área de descontaminación química (ADQ) del servicio de urgencias, a consecuencia de un ataque con espráis de defensa personal
durante un período de 5 años. Se han incluido 15 pacientes con una edad media de 25 años. Trece fueron hombres y el 53% eran personas no nacidas en España. En todos los casos la agresión con el espray se produjo en el curso de una pelea o con ánimo de robo, sobre todo de madrugada (66,7% de los casos entre las 4:30 y las 6:30 h).
En el 60% de las atenciones hubo dos o más personas afectadas de forma simultánea. El ataque se produjo en la vía pública en el 73% de las ocasiones y tardaron una mediana de 30 min en llegar a urgencias. Cara y ojos fueron las zonas más afectadas y los síntomas referidos con mayor frecuencia fueron el picor, irritación, quemazón o dolor. El
tratamiento aplicado en el hospital fue inmediato (media de demora: 3 min) y se empleó una solución hipertónica, anfótera y quelante en el 80% de los casos, con notable mejoría sintomática, pasando en la escala visual analógica (EVA) del dolor de una puntuación media de 7,2 al ingreso a 3 a la salida (p = 0,009). El tiempo medio de permanencia
en el ADQ fue de 40 min. Once de los casos precisaron además asistencia oftalmológica y tratamiento tópico sintomático. La evolución fue favorable y sin secuelas en todos los casos. Concluimos que el uso de espráis de defensa personal con ánimo de robo o agresión es una realidad en nuestro medio. Las medidas de descontaminación son
prioritarias y contribuyen a aliviar los síntomas y evitar secuelas.
