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Òscar Miró1, Montserrat Rodríguez-Cabrera2, Aitor Alquézar-Arbé3, Clara Piñol1, Juan González del Castillo4, Guillermo Burillo-Putze2 (en nombre de los investigadores de la red SIESTA –Spanish Investigators in Emergency Situations TEam–)
Objetivos.
Estimar la probabilidad de eventos adversos en función del tiempo de estancia en urgencias previo a la hospitalización en pacientes de 65 o más años atendidos en servicios de urgencias (SU) españoles.
Métodos.
Se incluyeron todos los pacientes de edad $ 65 años atendidos en 52 SU españoles durante 1 semana incluidos en el Registro EDEN (Emergency Department and Elder Needs) que fueron hospitalizados y de los que se dispondría del tiempo de permanencia en urgencias. Los eventos adversos considerados fueron mortalidad intrahospitalaria y hospitalización prolongada (> 7 días) en pacientes dados de alta vivos. Se utilizaron modelos no lineales basados en splines cúbicos restringidos para obtener la probabilidad de evento adverso en función del tiempo de estancia en urgencias, y se obtuvieron las odds ratio (OR) con intervalos de confianza (IC) del 95% crudas y ajustadas por 13 características demográficas, de estado basal y de signos vitales. Se investigó la interacción de primer orden con las variables de ajuste.
Resultados.
Se incluyeron 6.333 pacientes, que permanecieron en urgencias entre 0 y 240 horas previamente a ser trasladados a una cama de hospitalización (mediana: 6 horas; y un 12,6%, 3,5%, 1,5% y 0,2% de pacientes permanecieron más de 1, 2, 3 y 7 días en el SUH, respectivamente). Fallecieron 683 pacientes durante la hospitalización (10,8%) y, entre los no fallecidos, 2.734 tuvieron una hospitalización prolongada (46,9%). En relación con los pacientes con estancia en urgencias de 12 horas (referencia), los que estuvieron 6 y 3 horas tuvieron una OR ajustada de 1,11 (1,01-1,22) y 1,22 (1,03-1,44) para mortalidad intrahospitalaria, y de 0,89 (0,84-0,95) y 0,83 (0,75-0,93) para hospitalización prolongada, respectivamente. Para estancias de 1, 2, 3 y 7 días en urgencias, las OR ajustadas para mortalidad intrahospitalaria fueron de 1,00 (0,94-1,06), 1,18 (0,97-1,43), 1,39 (0,98-1,97) y 2,70 (1,02-7,13), y para hospitalización prolongada de 1,14 (1,09-1,19), 1,39 (1,17-1,62), 1,66 (1,25-2,21) y 3,53 (1,60-7,76). Los pacientes con limitación funcional e hipotensión tuvieron mayor asociación entre tiempo de estancia y mortalidad, y los de edad < 80 años y sin caídas previas mayor asociación entre tiempo de estancia y hospitalización prolongada.
Conclusiones.
Tanto la estancia corta como la estancia larga en el SU en pacientes que posteriormente son hospitalizados se asociaron a más probabilidades de mortalidad intrahospitalaria. Sin embargo, la estancia corta se asoció a menos probabilidades de hospitalización prolongada posterior, mientras que la estancia larga se asoció a más probabilidades de hospitalización prolongada. Estas asociaciones podrían producirse de forma significativamente mayor en ciertos subgrupos de pacientes.